Si bien algunas personas creen que el café es dañino para aquellos que padecen la diabetes, la realidad no puede ser más distinta; y es que resulta ser que consumir café en cualquiera de sus presentaciones reduce el riesgo de padecer diabetes tipo 2, debido a ciertos antioxidantes presentes en la composición del grano, propiedades que se ven reforzadas mediante su mezcla con el agua (pero ojo, se debe tomar sin azúcar y si deseas agregarle leche esta debe ser descremada, no puedes abusar tampoco).

Es bien sabido que cuando una persona padece dicha enfermedad, sufre un “estrés oxidativo”, algo que repercute negativamente en algunos órganos del cuerpo, como los riñones, los ojos y el hígado. Los especialistas, afirman que gracias a sus propiedades antioxidantes se puede regular la liberación de glucosa almacenada en el hígado, y también activarse los receptores de la insulina algo que reduce el nivel de azúcar en la sangre.

En diabéticos del tipo 1: 

Estudios sugieren que las personas que padecen diabetes del tipo 1 pueden aminorar el riesgo de hipoglucemia al tomar una cantidad pequeña de café antes de dormirse. Los efectos de la cafeína son distintos en cada individuo; mientras algunos afirman que los síntomas de hipoglucemia son más observables tras beber cafeína, otros por el contario explican que no hay ningún problema con la adición de café a sus comidas. Existen, sin embargo, algunas variables a tomar en cuenta si se quiere evaluar las repercusiones del café en la sangre, en relación con el consumo de café. 
Algunos efectos secundarios que se pueden presentar por el consumo de café pueden, a menudo, explicar ciertos cambios en los niveles de glucosa en la sangre. 

  • Frecuencia cardiaca elevada y estado de nerviosismo: Estos son efectos comunes si la persona no está habituada al consumo de café o si por el contrario se realiza un alto consumo del mismo; pero, también forman parte de los síntomas de hipoglucemia, por lo que alguien con diabetes tipo 1 podría interpretarlo como un efecto adverso y eliminar el café de su dieta, cuando realmente no es algo inusual.  
  • Problemas estomacales: Ocurre que algunas personas son más tolerantes al café que otras, por lo que este síntoma también puede darse con frecuencia. La respuesta del organismo, ante dicho síntoma puede ser subir y/o bajar los niveles de glucosa en la sangre. 
  • Falta de sueño: Ha sido verificado que no dormir por el tiempo requerido, contribuye a la resistencia de insulina en personas con diabetes tipo 1. Un exceso de cafeína, claramente favorece al insomnio, y más debido a que la tolerancia ante la cafeína disminuye con el pasar de los años. 
  • Fenómeno del alba: Este es un término popularmente empleado para referirse a un incremento anormal en los niveles de glucosa de la sangre, esto ocurre específicamente entre las 2 Am y 8 Am. Existen personas que creen, equivocadamente que la cafeína es el causante de los incrementos en la glucosa por la mañana, cuando no puede estar más distado de la realidad y el verdadero culpable es el fenómeno del alba;  investigadores sugieren que esto es producto de aumentos hormonales del cuerpo durante la noche que aumentan la resistencia a la insulina, y claro, también puede ser producto de comer carbohidratos excesivamente antes de dormir, o poseer dosis insuficientes de insulina. 

En diabéticos del tipo 2:

Se descubrió que el consumo de café tiene efectos muy positivos y de protección ante la diabetes tipo 2; pero, los encargados de dicha investigación exponen que esta recomendación no debe tomarse a la ligera, y que se deben evaluar individualmente pensando en los tratamientos, síntomas y etapas en las que se encuentra cada quién. 

Otros estudios señalan que la cafeína en exceso puede provocar una disminución en la sensibilidad a la insulina, logrando de tal manera un aumento en la glucosa de la sangre por las hormonas, adrenalina y glucagón. Se sugiere a las personas con diabetes tipo 2 que máximo tomen de 1 a 2 tazas por día, tomando en cuenta que una taza regular para tomar café contiene de 80 a 175 mg de cafeína. Por otro lado, agregar leche al café representaría añadir carbohidratos que afectarían el nivel de glucosa en la sangre  por lo que no es recomendable.
Con todo lo antes visto es claro que el café realmente no representa un daño en cantidades moderadas así que si tienes diabetes, ya sea del tipo 1 o 2 puedes seguir pidiendo tu tacita de café por las mañanas.