El esparrago verde es originario del mar mediterráneo, cerca de los ríos Éufrates y Tigris. En la antigua Grecia y  Egipto era empleado como alimento y como ofrenda a sus dioses; sin embargo, quienes lo popularizaron fueron los romanos pues lo difundieron por toda Europa como una planta medicinal.

Claro, tras la caída del imperio romano, el consumo del esparrago disminuyó considerablemente. Pero, en el siglo XII los espárragos se volvieron los alimentos más consumidos por la clase alta.

Por otro lado, el esparrago blanco no surgió hasta el siglo XIX producto del cambio de la manera en la que se cultivaba ya que la diferencia radica en la cantidad de contacto con el sol, y en que lo verde es dado por la clorofila.

¿Por qué dice ser un aliado para las personas diabéticas? 

Se ha registrado que  los espárragos contribuyen de manera natural a la producción de la insulina, la hormona que chequea el nivel de azúcar presente en la sangre; algo debido a el contenido en cromo que posee este vegetal, que incrementa la capacidad de la insulina para el transporte de glucosa hacia las células del cuerpo y que a su vez contribuye al metabolismo de las grasas, carbohidratos y proteínas. 
La insulina, es generada por el páncreas y junto con la somatostatina son vertidas en la sangre.  Los espárragos son especialmente buenos contra la diabetes tipo 2 ya que en este tipo de diabetes en específico, el páncreas pierde su capacidad de segregar la insulina para la metabolización de los alimentos.

5 gramos de estos únicamente proporcionan 27 calorías,  por lo que facilita mantener estables los niveles de glucosa presente en la sangre. Y más allá de esto, son fuentes de vitaminas, potasio, fibra, vitaminas A, B6 y C, ácido fólico y cromo, que es un mineral que actúa de manera positiva contra la insulina. En base a todo lo antes explicado, solo basta agregar que una ingesta adecuada de espárragos es idónea para los pacientes diabéticos que no solo estarán absorbiendo las vitaminas y recibiendo un apoyo en cuanto al manejo de la insulina, sino que también se verán beneficiados por muchas más causas que debes conocer. 

Otros beneficios derivados de su consumo:  

Entre los beneficios de la ingesta de espárragos tenemos:

  • Reduce la grasa abdominal y funge como diurético. Si estás haciendo una dieta con la finalidad de bajar de peso, incluir espárragos en las comidas es una fabulosa idea; una taza (200 gr) tiene muy pocas calorías y te aportará muchísimas cosas que tu cuerpo necesita.  
  • Contiene vitaminas A, C, E y K, muchísimas fibras y es fundamental para la correcta metabolización de glucosa en la sangre. 
  • Es un desintoxicarte por excelencia; al ser rico en potasio, reduce la grasa corporal. Además, no tiene casi nada de colesterol ni de grasas pues contiene pocas calorías. Ya sea verde o blanco, aporta antioxidantes que neutraliza los efectos de los radicales libres que atacan las células y causan un envejecimiento adelantado, y según un estudio efectuado por el Instituto Tecnológico de Veracruz, México los espárragos cuentan con beta caroteno el cual favorece la salud en la piel. 
  • Posee altos contenidos en fibra y ácido fólico, lo que mejora la circulación sanguínea y te deja la piel saludable.
  • Es un protector contra el cáncer, pues posee la “glutationa”, sustancia que combate esta enfermedad.  
  • Saciará tu apetito, evitando que te alimentes por mera ansiedad, depresión o aburrimiento. 
  • Te evitará sufrir de estreñimiento. 
  • Es antiviral, pues gracias a sus nutrientes que favorecen el sistema inmune. Algo que fue comprobado por una investigación realizada en la india por el Hislop School of Biotecnology, que arrojo lo buenos que son contra los resfriados, la gripe, y básicamente cualquier enfermedad ya sea viral o bacteriana.

 Al ver tantos beneficios en base a su consumo es inevitable que no lo incluyas en algunos de tus platillos. Los poderosos espárragos no solo son sanos sino que también harán que tus comidas adquieran un sabor más exótico sin dejar de ser delicioso.