Insulina en la diabetes tipo 1 y 2:

Ya se había dicho que lo idóneo era tener una sensibilidad a la insulina, pero ahora profundizaremos un poco en ello; se dice que la resistencia a la insulina puede desencadenar una diabetes del tipo 2 ¿por qué solo del tipo dos y no del uno también? Ocurre que la diabetes tipo 1 es aquella en la que el páncreas no produce insulina en lo absoluto mientras que en la diabetes tipo dos, si segrega la insulina pero no en la cantidad que el cuerpo demanda, lo que desencadena lo que ya denominamos como una resistencia a la insulina.

En ese último caso, veríamos un aumento en nuestro almacenamiento de grasa. Si bien es cierto que con la edad nos volvemos más resistentes a la insulina, aún nos quedan ciertas opciones para contrarrestarla, algunos de esto son los alimentos que ingerimos, el ejercicio y los suplementos.

Alimentos para incrementar nuestra sensibilidad a la insulina:

  • Vinagre de manzana: Este es muy efectivo para mejorar la función del páncreas, de tal forma que tu cuerpo liberará menos insulina  en respuesta a los alimentos que ingieres. 
  • Jengibre: Favorece a disminuir el nivel de azúcar en la sangre y aumenta de manera significativa la sensibilidad a la insulina. 
  • Té verde: Un buen té verde colaborará a mejorar la habilidad corporal para ya no reservar los carbohidratos como grasa sino como glucógeno. 
  • Canela: Colabora a bajar los niveles de glucosa en la sangre y además mejora la sensibilidad a la insulina. 
  • Hojas de Oliva: Según una investigación realizada por la universidad de Auckland en la que 46 personas formaron parte, el uso de extractos provenientes de hojas de oliva favorece a una reducción considerable de resistencia a la insulina e incluso aumenta en un 28% la productividad de las células pancreáticas productoras de insulina. 
  • Plátanos: Estos poseen entre sus componentes fibra alimentaria y almidón resistente (en caso de no comerlos demasiado maduros) que representan una increíble fuente de energía y no compromete el índice glucémico. 

Hacer ejercicio es siempre una buena idea:

Hacer ejercicio es siempre una buena idea, y mucho más si tenemos en cuenta que la diabetes no quiere nada con un cuerpo que se mantiene activo y saludable. A mayor número de ejercicio que realices mayor será tu sensibilidad a la insulina, ya que tus músculos almacenaran gran parte de la glucosa como glucógeno (que algunos llaman “el combustible de los atletas”); al hacer ejercicio gastaras dicho combustible y evitarás que se almacene grasa en esas zonas tan molestas como la cadera y abdomen. Algunos ejercicios que fácilmente puedes realizar son caminar a un paso ligero, hacer ejercicios aeróbicos como correr de 25 a 60 minutos o anaeróbicos como levantar pesas; realizar estos ejercicios te garantizarán un aumento en la sensibilidad de la insulina ya que terminarás antes con las reservas de glucógeno en el músculo. 

Realizar cualquier tipo de deporte no solo te ayudará a tener más confianza en ti mismo, ver con más alegría la vida y vitalizarte, sino que también (en caso de practicarlo constantemente) evitará un aumento en la resistencia a la insulina por el factor de la edad. Así que, ¿qué esperas para diseñar tu nueva rutina de ejercicios? 

Los suplementos: 

Los suplementos, sumados a una buena dieta pueden ayudan a que las células sean más sensibles a la insulina, pero claro, este proceso es menos observable que los anteriormente nombrados. Algunos suplementos naturales que colaboran a esta causa son:

  • Magnesio: Favorece a una mejora en las funciones del páncreas, trayendo como resultado un incremento en la sensibilidad a la insulina. 
  • Cromo: Se ha observado que una alimentación complementada con Cromo, mejora la sensibilidad a la insulina en personas con diabetes.
  • Inositol: En mujeres que padecen ovario poliquístico  se ha notado que mejora la sensibilidad a la insulina. 
  • Cafeína: No, no me refiero a café, sino a los suplementos a partir del mismo. Aumenta la sensibilidad a la insulina en un 15%.

Recuerda, de igual manera que antes de poner en práctica los usos de suplementos antes nombrados debes consultar con tu médico de cabecera e implementar el deporte así como una dieta balanceada.